1940: Nuestra escuela fue creada por Decreto N° 9539 de fecha 9 de Septiembre. Suscrito por el Presidente de la Nación Doctor Roberto M. Ortiz.
1968: De acuerdo con la Resolución N° 142/68, dada ante la presentación del Instituto Nacional San Martiniano y de conformidad con el aconsejado por la Dirección General Pedagógica, el Consejo Nacional de Educación Técnica resolvió imponer a la ENET N°15 de Artes Gráficas de Capital Federal, el nombre de "Maipú". Con tal motivo el 5 de abril de 1968, sesquicentenario de la batalla de Maipú, a las 9:30 hs. se llevo un emotivo acto de imposición del nombre.
El Escudo, símbolo de la imprenta, uno de los pocos emblemas que existen con carácter internacional y que fue adoptado por la imprenta española desde que aquí llegaron los ‘compañeros alemanes’ junto con el invento de su compatriota Gutenberg, fue concedido por el Emperador de Alemania Federico III, en el año 1470, a todos aquellos que se dedicaban al noble arte de imprimir.
Federico III de Habsburgo nació en Innsbruk en 1415 y falleció en Linz en 1493. En 1440 fue elegido Emperador del Sacro Imperio Romano. Pudo grabar en su vajilla ‘AEIOU’ que son las iniciales latinas de ‘Austria Est Imperare Orbi Universo’ y las alemanas ‘Alles Erdreich Ist Oesterreich Unterthan’ como expresión de su orgullosa confianza en el glorioso destino de su casa Habsburgo.
Al conceder el uso del escudo a los impresores demostraba su gran admiración hacia ellos, pues era un gran honor que solo poseían entidades privilegiadas.
Su descripción es:
En campo de oro, un águila bicéfala de sable, que sujeta en su garra derecha un mordante o divisorio al natural y en la garra izquierda un sencillo componedor. Se adorna con un casco imperial en posición frontal, rematado por una corona de marqués, orlado con lambrequines de gules y azul por mitad. Encima de la corona grifo azur, sujetando entre sus zarpas dos balas al natural.
El autor, continúa con unas aclaraciones de los elementos del escudo que extractamos, así, el águila bicéfala es un símbolo al que se atribuía un sentido de superioridad y de integración de las dos herencias de Oriente y Occidente. En su simbolismo una de sus cabezas mira hacia lo infinito del pasado, y la otra hacia lo infinito del futuro, mostrando con ello que el presente es apenas una fina línea de contacto entre dos eternidades.
El mordante es la regla doble usada por los cajistas para sujetar el original en el divisorio y señalar la línea que se estaba componiendo.
El componedor es una regla de metal con el borde a lo largo, un tope fijo en uno de sus extremos y otro movible, provisto de un sujetador, que sirve para hacer un renglón.
El casco es un ornamento exterior del blasón, los lambrequines son penachos y el grifo una criatura mitológica que representa la fuerza, el valor y la vigilancia.
Prosigue el autor: si el escudo delimita gráficamente el sujeto del que habla la composición, no hay ninguna duda acerca de que Federico III de Habsburgo, al conceder el uso de tal escudo a los impresores, demostraba su gran admiración hacia ellos.
Fuente: https://www.pressgraph.es/